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Estos son los cuatro medicamentos para adelgazar más eficaces, según la ciencia

CienciaSaludEstos son los cuatro medicamentos para adelgazar más eficaces, según la ciencia

Para perder peso sigue siendo indispensable cambios en la dieta y hacer ejercicio, aunque las fármacos pueden ayudar cuando esto no es suficiente.

El sobrepeso y la obesidad son uno de los mayores problemas en el mundo occidental. Aunque la dieta y el ejercicio es lo más usado para conseguir una pérdida de peso mantenida y a largo plazo, estos cambios en el estilo de vida no siempre son suficientes para llegar al objetivo deseado. En muchas ocasiones, además, aparece el denominado «efecto rebote».

En este sentido, recientemente han aparecido nuevos fármacos que han tenido éxito en un porcentaje alto tras su aplicación en tratamientos para personas que querían perder peso. Estos ya están aprobados y, en muchos casos, pueden ser incluso de administración semanal, en los casos en los que el fármaco es inyectable. No obstante, hasta ahora su potencial para tratar la obesidad era considerado como secundario.

Las nuevas guías clínicas de la Sociedad Estadounidense de Gastroenterologia (AGA, por sus siglas en inglés), han recomendado ahora su uso en pacientes que necesitan perder peso. Eso sí, siempre tienen que ir acompañados de un cambio en el estilo de vida.

El éxito de los medicamentos «antiobesidad»

La mayoría de los fármacos que han resultado eficaces para ayudar con la pérdida de peso no tenían inicialmente ese fin. Es más, algunos de ellos tenían como objetivo tratar y mejorar el control de la diabetes tipo 2. Con el tiempo, no obstante, los científicos han descubierto que ayudan también a reducir significativamente el peso corporal. Esto, a su vez, colabora en la mejoría de esta enfermedad metabólica.

Uno de los medicamentos más estudiados en los últimos años es la semaglutida, más conocida en España como Ozempic (en formato inyectable) o Rybelsus (en formato vía oral), que son sus nombres comerciales. Pero es importante puntualizar que este fármaco está indicado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y no la pérdida de peso como tal. España no ha aprobado este fármaco con esta función, a diferencia de países como Reino Unido o Estados Unidos, que sí lo han hecho.

Es más, varios estudios han demostrado que la semaglutida puede tratar tanto la diabetes como la obesidad, pero que también protege frente a la primera en aquellos casos de personas que tengan obesidad y no la sufran previamente. Para poder recibir la aprobación como tratamiento contra la obesidad, este fármaco demostró llegar a una pérdida de hasta un 15% del peso de los pacientes con una inyección a la semana. El adelgazamiento conseguido normalmente, no obstante, es de un 10,8%.

De momento, aunque este fármaco, que pertenece al grupo de los análogos GLP-1, no está aún aprobado como fármaco antiobesidad en España, otros de ese mismo grupo sí lo están. Un ejemplo de ello es la liraglutida, conocida como Saxeneda, por su nombre comercial. Este medicamento también tenía como objetivo inicial tratar la diabetes tipo 2, aunque en forma de inyectable diario. Ahora sí posee la aprobación como fármaco antiobesidad en territorio español, en dosis de 3 mg. Pero esto no implica que esté financiado: puede llegar a costar casi 300 euros mensuales.

Aparte de este medicamento, los fármacos que ha recomendado la AGA hasta el momento para perder peso, siempre acompañados con cambios en el estilo de vida a nivel nutricional y de ejercicio, son:

  • Semaglutida, alcanzando a un porcentaje de pérdida de peso del 10.8%.
  • Fentermina-topiramato, alcanzando a un porcentaje de pérdida de peso del 8.5%.
  • Liraglutida, llegando a un porcentaje de pérdida de peso del 4.8%.
  • Naltrexona-bupropion, llegando a un porcentaje de pérdida de peso del 3%.

Según el autor de estas guías, Eduardo Grunvald, de la Universidad de California en San Diego, estos fármacos sirven para tratar una enfermedad biológica y no un problema del estilo de vida. La obesidad, según explica, es una enfermedad que a veces solo responde a los cambios de vida. El uso de fármacos, por tanto, sería una opción más, pero siempre y cuando el resto de opciones hayan fracasado.

La preeminencia de la obesidad en Estados Unidos es, a día de hoy, de aproximadamente un 41,9%, y ha aumentado más de un 10% en los últimos 20 años. En España, por otra parte, un 36% de los adultos tiene sobrepeso, y otro 17% obesidad. Es por ello que los autores de las nuevas guías han explicado que el tratamiento contra la obesidad tiene que cambiar. Para ello, tanto los profesionales sanitarios como los pacientes deben estar informados correctamente.

Escasez de medicamentos

Este tipo de fármacos han empezado a escasear en España. Tanto es así, que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha informado de que dos de estos fármacos análogos de GLP-1, dulaglutida (Trulicity en su marca comercial en España) y semaglutida, están en riesgo de falta de abastecimiento debido a su alta demanda.

Y esto a pesar de que, actualmente, en España solo están aprobados para tratar la diabetes tipo 2. El problema es que, al popularizarlas como ‘píldoras para adelgazar’, muchos profesionales han empezado a recetarlos fuera de la ficha técnica. Esto ha provocado que, al no ser esa su indicación, la industria farmacéutica no haya podido gestionar su stock de forma correcta.

Fuente: Theobjective.com

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