Santiago de los Caballeros vivió una noche especial. De esas que no solo se inauguran con discursos, sino con una sensación compartida de que algo importante está comenzando. La Primera Feria Regional del Libro y la Cultura del Cibao 2026 quedó oficialmente abierta, y lo hizo con un mensaje claro: la cultura no es un lujo, es una necesidad.
Desde los jardines del Gran Teatro del Cibao —y extendiéndose más allá de sus límites físicos— la feria propone algo distinto. No se encierra en un solo espacio. Sale a la ciudad. Respira en sus calles. Se mezcla con la gente. Y es ahí donde cobra verdadero sentido: cuando el conocimiento deja de ser distante y se vuelve cercano, casi cotidiano.
La vicepresidenta Raquel Peña lo resumió con una frase que quedó flotando en el ambiente: los libros son puertas. Puertas al pensamiento crítico, a la imaginación, a una sociedad más consciente. Y la verdad es que, en tiempos donde todo parece inmediato y superficial, detenerse a leer se convierte casi en un acto de resistencia.
Pero esta feria no es solo para lectores habituales. También es —y quizás sobre todo— para los estudiantes. Jóvenes que encuentran aquí algo más que libros: encuentran preguntas, ideas, inspiración. Ese primer contacto con un autor, con una historia, con una conversación que puede cambiarlo todo.
Además, hay un elemento que le da un valor especial: cada provincia del Cibao tiene su espacio, su voz, su identidad. No es una feria uniforme. Es un mosaico. Un recorrido por tradiciones, historias y expresiones que, juntas, cuentan quiénes somos.
La gobernadora Rosa Santos lo definió como un antes y un después para la región. Y no parece exagerado. Porque cuando una ciudad se convierte en escenario del conocimiento, cuando la cultura se vuelve protagonista, algo empieza a moverse por dentro.
El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, también lo dejó claro: esto no es solo un evento, es un proceso. Uno que busca ampliar el acceso, fortalecer capacidades y visibilizar lo que ya existe en la comunidad. Es, en esencia, una apuesta por el futuro.
La feria, que se celebra del 20 al 26 de abril, rinde homenaje a Ulises Francisco Espaillat en el bicentenario de su nacimiento y reúne a las 14 provincias del norte del país en una programación que combina literatura, arte, pensamiento y encuentro.
Y es que, al final, más allá de los libros, lo que se construye aquí es algo más profundo: una ciudadanía que lee, que cuestiona, que imagina.
Porque sí… la cultura educa. Integra. Y, sobre todo, transforma.
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