A veces el béisbol no se decide con un batazo largo ni con un swing para los aplausos. A veces se decide con paciencia, nervios de acero… y una base por bolas. Así, casi sin respirar, los Toros del Este vencieron 8-7 a las Águilas Cibaeñas en un partido dramático, digno de una noche grande, y aseguraron su boleto a la serie final del béisbol dominicano.
Fue en la décima entrada. Bases llenas. Dos outs. El Corral en silencio, como conteniendo el aire. Jeimer Candelario aguantó el turno, no se desesperó, y recibió la base por bolas que empujó la carrera del triunfo en las piernas de Bryan De La Cruz. Juego terminado. Explosión total en La Romana.
Con esta victoria, los Toros alcanzaron a los Leones del Escogido en la tabla de posiciones, ambos con récord de 12-6, mientras que las Águilas finalizaron con 10-8, en la tercera posición, tras haber dominado de manera contundente la Serie Regular del torneo dedicado a Juan Marichal. La verdad es que el golpe fue duro para los cibaeños, que se quedaron a las puertas luego de un gran recorrido previo.
El ambiente fue sencillamente espectacular. El Corral parecía a punto de desbordarse por la cantidad de fanáticos que asistieron y empujaron cada jugada, cada lanzamiento, cada respiro. Fue un partido largo, intenso, con emociones cambiantes, como una montaña rusa que no dio tregua.
Las Águilas pegaron primero. Jerar Encarnación remolcó la inicial en el segundo inning y, en el tercero, los visitantes fabricaron un rally de tres carreras con elevados de sacrificio de Cristhian Adames y el propio Encarnación, además de un hit productor de Juan Carlos Gamboa, para colocarse arriba 4-0.
Pero los Toros no bajaron la cabeza. En la baja del tercero, Onix Vega conectó un enorme jonrón con uno a bordo que cambió el ánimo del juego. Más adelante, en el quinto, un error defensivo permitió el empate 4-4, y desde ahí el choque se convirtió en un intercambio constante de golpes.
Las Águilas retomaron la ventaja 6-4 en el sexto, gracias a imparables consecutivos de Geraldo Perdomo y Adames. Sin embargo, otra vez los Toros respondieron. Eloy Jiménez abrió con doble y anotó, y en el séptimo Sergio Alcántara volvió a empatar el juego 6-6 con un hit oportuno.
En la décima, las Águilas tomaron ventaja 7-6 con una jugada de doble robo que permitió anotar a Fernando Peguero. Parecía el golpe final. Pero no. En la baja del inning, Alcántara volvió a aparecer con un hit remolcador para empatar, y luego llegó el momento que definió todo: la base por bolas a Candelario que dejó a las Águilas en el terreno.
Además del triunfo, los Toros cerraron un Round Robin histórico. Con 49 dobles, establecieron un nuevo récord de LIDOM, superando el de las Águilas del 2003-04. También rompieron la marca de boletos recibidos, con 88, dejando atrás el registro de las Estrellas Orientales en 2021-22.
Ahora viene lo más esperado. La serie final inicia este miércoles 21, a las 7:15 de la noche, en el estadio Quisqueya Juan Marichal, según informó LIDOM pasada la medianoche. Toros y Leones, cara a cara. Dos equipos en gran momento. Una historia nueva por escribir.
Y es que, después de una noche así, queda claro algo: en el béisbol dominicano, nada está escrito hasta el último lanzamiento.
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