Seattle volvió a tocar la gloria. Y esta vez lo hizo con autoridad.
Los Seahawks derrotaron 29-13 a los New England Patriots en el Super Bowl LX, un triunfo que no solo les dio el título… los metió oficialmente en el exclusivo grupo de franquicias con dos trofeos Lombardi en la era moderna de la NFL.
No es poca cosa.
Con esta victoria, Seattle se une a Miami Dolphins, Los Angeles Rams, Philadelphia Eagles, Indianapolis Colts, Baltimore Ravens y Tampa Bay Buccaneers, equipos que también presumen dos coronas desde que comenzó la era del Super Bowl en 1967.
Fue la cuarta aparición de los Seahawks en el gran juego. Ya habían ganado el XLVIII ante Denver, y perdido en el XL frente a Pittsburgh y en el XLIX ante los propios Patriots. Esta vez, además del trofeo, hubo sabor a revancha.
Patriots se quedan a las puertas de la historia
Para New England, la derrota tuvo un peso especial. Buscaban quedarse solos en la cima histórica con siete títulos. No pudo ser.
Se quedaron en seis Lombardi, los mismos que los Pittsburgh Steelers. En el siguiente escalón aparecen con cinco campeonatos los San Francisco 49ers y Dallas Cowboys. Más atrás, con cuatro, están Chiefs, Packers y Giants.
Y mientras unos celebran y otros se lamentan, la lista de equipos que nunca han jugado un Super Bowl sigue intacta: Browns, Lions, Texans y Jaguars.
Así es la NFL. Cruel. Histórica. Implacable.
Christian González: orgullo latino en medio de la tormenta
Si hubo un nombre que salió fortalecido pese a la derrota, fue el del colombiano Christian González.
El esquinero de 23 años firmó una actuación de carácter en el Super Bowl LX. Cuatro tackleadas y tres pases defendidos. Números que no cuentan toda la historia, pero que dicen mucho.
En el segundo cuarto, realizó una estirada espectacular para desviar un pase profundo de Sam Darnold dirigido a Rashid Shaheed. Más adelante, a 15 segundos del descanso, volvió a aparecer para impedir un envío a Jaxon Smith-Njigba en la zona de anotación.
Y en el tercer periodo, otra anticipación clave, esta vez evitando que Cooper Kupp avanzara hacia la zona prometida.
González jugó con intensidad. Con orgullo. Con esa mentalidad de “no me vas a ganar fácil”.
“Estoy sumamente orgulloso de los chicos. Orgulloso de llamarlos mis hermanos. Simplemente las cosas no salieron como lo planeamos”, declaró al final del partido. Sin excusas. Sin dramatismo.
La verdad es que su defensa sostuvo a New England durante buena parte del encuentro. Pero la ofensiva no respondió hasta el último cuarto, y en un Super Bowl eso suele pagarse caro.
Una carrera que va en ascenso
Seleccionado en la primera ronda del Draft 2023, González había comenzado su carrera con fuerza hasta que una lesión en el hombro frenó su campaña de novato.
Desde entonces ha construido, paso a paso, una trayectoria sólida:
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145 tackleadas en su carrera
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24 pases defendidos
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3 intercepciones
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1 balón suelto forzado
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1 anotación defensiva
En 2025 registró 69 tackleadas y 10 pases defendidos, cifras que le valieron su primera selección al Pro Bowl. Además, fue clave en la final de la Conferencia Americana con una intercepción decisiva ante Denver.
Perdió el Super Bowl. Sí.
Pero ganó respeto.
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