Santiago.- Con un mensaje claro para el sector empresarial del Cibao, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, llegó a Santiago dispuesto a demostrar que cuidar el medioambiente y crecer económicamente no son objetivos contradictorios. Lo dijo sin rodeos: la protección ambiental no es un freno al desarrollo, sino la condición que lo hace posible en el tiempo.
El encuentro, que reunió a representantes del sector productivo de la región Norte, miembros de la Asociación de Constructores de Viviendas del Cibao (Aprocovici), periodistas y autoridades locales, sirvió de escenario para presentar los principales avances de la transformación institucional que el ministerio viene impulsando bajo el concepto de Ministerio Inteligente, una apuesta por procesos más ágiles, transparentes y sustentados en datos.
La cita contó con la presencia de la vicepresidenta constitucional Raquel Peña, quien respaldó públicamente la gestión y puso cifras al optimismo. «Nosotros tenemos la posibilidad como país, y lo vamos a lograr, de seguir creciendo a unos niveles no pensables porque contamos con un sector privado poderoso que cree en su país, que cree en nuestro gobierno y en ministros como Paíno, que está comprometido con dejar institucionalizado todo el proceso necesario para la permisología de Medio Ambiente», afirmó la funcionaria.
Menos burocracia, más control
Uno de los anuncios que más expectativa generó entre los asistentes fue el relacionado con la automatización de los permisos ambientales. Según informó el ministerio, una herramienta basada en inteligencia artificial y robótica integrada a la plataforma de procesamiento de los Certificados de Registro de Impacto Mínimo (CRIM) ha logrado reducir en un 80% el tiempo necesario para tramitar los permisos de categoría D, en apenas diez meses de funcionamiento.
A esto se suma el lanzamiento de CRIM Express, un módulo que permite la precategorización automática del tipo de permiso que requiere cada proyecto desde el inicio del proceso, lo que mejora la experiencia del usuario y acorta los plazos desde la primera etapa.
Henríquez fue enfático al describir la filosofía que guía estos cambios: «Desde el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales impulsamos una gestión firme, orientada a reducir la burocracia sin debilitar el control, fortalecer la transparencia y garantizar el cumplimiento de la ley como base del desarrollo sostenible del país».
En esa misma línea, se presentó un compendio de 73 Términos de Referencia Estandarizados para Autorizaciones Ambientales, que establecen criterios técnicos uniformes para proyectos de categorías A y B. La medida incorpora enfoques de cambio climático, gestión de riesgos y participación ciudadana, y busca alinear los procedimientos dominicanos con estándares internacionales.
El agua, primero
La protección de las cuencas hidrográficas, especialmente las cuencas altas, ocupó un lugar central en la agenda del encuentro. Para el ministerio, garantizar la seguridad hídrica del país es inseparable de cualquier estrategia de desarrollo sostenible.
Inmaculada Adames, vicepresidenta ejecutiva de Plan Sierra, compartió esa visión y añadió peso técnico al planteamiento. «La conservación de las cuencas altas y de los ecosistemas de montaña es esencial para garantizar el agua, la producción de alimentos y el equilibrio ambiental. Cada tarea de tierra que se mantiene con un ecosistema sostenible genera impactos positivos que se multiplican en beneficios para el país», señaló.
Residuos, bosques y tolerancia cero
El ministro también repasó otras líneas estratégicas en marcha. En materia de residuos sólidos, mencionó la transformación del vertedero de Duquesa, la recuperación de los ríos Ozama e Isabela, y la implementación del Plan Nacional de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PLANGIR), junto al esquema de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), que busca que quienes generan residuos asuman parte de la responsabilidad en su manejo.
En cuanto a los bosques y áreas protegidas, Henríquez destacó el fortalecimiento del equipo de manejo de incendios forestales y del cuerpo de guardaparques, lo que ha permitido reducir de forma notable los daños ocasionados por fuegos en los últimos tiempos.
Y frente a los delitos ambientales, el mensaje fue contundente: tolerancia cero. El ministerio trabaja en coordinación permanente con el Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) y la Procuraduría General de la República, a cargo de Yeni Berenice Reynoso, para garantizar que las infracciones ambientales tengan consecuencias reales, incluidas sanciones penales cuando corresponda.
Santiago como termómetro
Al cierre de la jornada, el ministro no ocultó la satisfacción que le dejó el encuentro con los santiagueros. «Me voy de Santiago con el corazón lleno de entusiasmo y compromiso, porque aquí hemos sentido el respaldo de los sectores productivos, de la prensa y de la gente; cuando trabajamos juntos, el desarrollo sostenible deja de ser un discurso y se convierte en una realidad posible para la República Dominicana», expresó.
Al acto asistieron también los viceministros de Suelos y Aguas, David Aracena; de Recursos Forestales, José Elías González; de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Carlos Batista; y de Gestión Ambiental, Lenin Bueno. Completaron la representación oficial la gobernadora de Santiago, Rosa María Santos, y el director provincial del ministerio, Wilton Velásquez.
Con esta agenda, el Ministerio de Medio Ambiente busca consolidar una imagen institucional que ya no se asocie únicamente con restricciones y trámites lentos, sino con eficiencia, reglas claras y un Estado capaz de acompañar el desarrollo sin sacrificar el patrimonio natural del país.
Descubre más desde La República Hoy
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

