ONU/Eskinder Debebe  | El Secretario General António Guterres habla ante la prensa en la sede de la ONU en Nueva York.
Naciones Unidas.- El pasado 21 de noviembre se llevó a cabo en Colombia un paro nacional de protesta contra el Gobierno convocado por diversos sectores y organizaciones sociales. Las movilizaciones transcurrieron en general de manera pacífica, aunque al final de la jornada se registraron algunos momentos de violencia entre los manifestantes y las fuerzas púbicas en Bogotá, la capital del país, y en otras ciudades.
El viernes se produjeron disturbios y el alcalde capitalino, Enrique Peñalosa, declaró un toque de queda en la ciudad. El jueves por la noche se había dispuesto la misma medida en Cali, la tercera urbe más poblada del país.
En tanto, el presidente del país, Iván Duque, anunció en un mensaje televisivo que el 27 de noviembre iniciaría un diálogo con distintos sectores sociales con el fin de escuchar sus demandas.
En un comunicado de su portavoz, el Secretario General de la ONU, António Guterres, señaló este sábado que sigue de cerca los acontecimientos en Colombia y reconoció “el espíritu mayormente pacífico” de las marchas del 21 de noviembre. 
Además, acogió con beneplácito la disposición del Gobierno colombiano de entablar un diálogo para así emprender una “conversación nacional”.
Por otra parte, al referirse al ataque con explosivos a una estación de policía en el Departamento del Cauca, perpetrado el viernes por la noche, Guterres expresó preocupación y llamó “a todos los sectores a abstenerse de la violencia, a ejercer la máxima moderación y a entablar un diálogo pacífico”.
El atentado en Santander de Quilichao, en el Cauca, al suroeste del país, causó la muerte de tres policías e hirió a una decena más.
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