A poco más de una semana para que vuelva a sonar la voz de “play ball” en el Clásico Mundial, Fernando Tatis Jr. no esquiva el pasado… pero tampoco se queda atrapado en él.
El jardinero dominicano fue claro: lo ocurrido en la edición anterior no refleja el verdadero nivel del béisbol quisqueyano. Y esta vez —dice— la historia será distinta.
“Sabemos la calidad de jugadores que tenemos y esta vez vamos sin excusas. El nivel de preparación, tanto mental como físico, es muy superior”, expresó durante una entrevista con Yancen Pujols en su canal de YouTube.
La verdad es que sus palabras no suenan a simple optimismo. Suenan a convicción.
Tatis explicó que desde noviembre comenzó un plan de trabajo específico con la mira puesta en el torneo. Nada improvisado. Nada dejado al azar. Cada rutina, cada sesión de entrenamiento, cada ajuste, pensando en llegar en plenitud.
“Cada jugador quiere llevar su mejor versión. La preparación individual de cada uno será la clave”, afirmó.
Y es que, según el estelar jardinero de los Padres, lo que pasó en el último Clásico sirve más como combustible que como cicatriz. “Lo que pasó definitivamente no nos representa”, insistió.
Más allá de lo físico, destacó algo que pocas veces se ve desde fuera: la madurez del grupo. Habla de unión. De armonía en el clubhouse. De entender que el nombre en el pecho pesa más que el de la espalda.
“Lo que representamos ahí es más grande que cualquiera de nosotros. Juegue quien juegue, todos estamos para apoyar”, señaló, dejando claro que el ego queda fuera del terreno cuando se trata de vestir el uniforme tricolor.
Sobre su decisión de participar, fue aún más directo. “Eso nace del corazón. Representar a tu país no debería ni cuestionarse”. Según contó, su organización respaldó la decisión sin mayores obstáculos.
También respaldó sin titubeos la designación de Manny Machado como capitán del conjunto. “Es una decisión fácil. Manny siempre ha estado disponible y lo ha hecho con la mejor actitud”, comentó, reconociendo el liderazgo natural del antesalista.
Claro, el camino no será sencillo. Potencias como Estados Unidos y Japón estarán en el escenario. Pero Tatis no habla desde el temor.
“Respeto, sí. Miedo, nunca. Tenemos el talento, la preparación y la ética de trabajo para competirle a cualquiera”, sentenció.
A sus 27 años, asegura sentirse en uno de los mejores momentos de su carrera, tanto física como mentalmente. Y eso, en un torneo corto donde cada detalle cuenta, puede marcar la diferencia.
El mensaje es claro: la República Dominicana no llega a este Clásico a improvisar. Llega convencida. Llega preparada. Y sobre todo, llega con una motivación que nace de adentro… de esa herida que aún duele, pero que también impulsa.
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