Más de 230 peloteros dominicanos ya empiezan a sentirse en casa en los campos de entrenamientos de las Grandes Ligas. El olor a grama recién cortada, los guantes golpeando pelotas y ese murmullo tan particular del béisbol de primavera vuelven a marcar el calendario. Y la verdad es que, para República Dominicana, esta etapa siempre se vive distinto.
Desde este martes, lanzadores y receptores de seis organizaciones abren oficialmente el telón, aunque para el viernes ya los 30 equipos estarán trabajando a toda máquina en Arizona y Florida. En una semana, el rompecabezas quedará completo con la llegada de los jugadores de posición, tanto protegidos como invitados fuera de roster.
Pero esto no arrancó de golpe. Fue más bien un goteo constante. Desde la semana pasada, algunos titulares decidieron adelantarse, llegar antes, ponerse el uniforme sin que nadie los apurara. Ayer lunes, ese movimiento se aceleró.
Uno de los primeros en decir “presente” fue Junior Caminero, quien se reportó temprano en las facilidades de los Tampa Bay Rays, en Port Charlotte, Florida. Un mensaje silencioso, pero claro: quiere aprovechar cada día. Además, en Port St. Lucie, Jorge Polanco ya está integrado al grupo de los Mets, el equipo que apostó fuerte por él con un contrato de 40 millones de dólares por las próximas dos temporadas.
A la fecha, la presencia dominicana impresiona. Hay 145 jugadores protegidos en los rosters de 40 hombres, incluyendo 15 prospectos blindados el pasado 15 de noviembre para evitar que fueran seleccionados en el draft de Regla 5. A ese grupo se suman 89 invitados, para un total de 234 peloteros. Y es que la lista todavía puede crecer.
Eso sí, hay nombres que aún no aparecen oficialmente. Framber Valdez no figura en el roster de los Tigres y Miguel Andújar tampoco en el de los Padres. La razón es simple: sus contratos aún no se han hecho oficiales.
Mientras tanto, el béisbol no se detiene. Los juegos de pretemporada comenzarán el 20 de febrero, y los dominicanos que formarán parte del Clásico Mundial de Béisbol se concentrarán el 28 de febrero en Miami. Trabajarán durante dos días bajo la dirección de Albert Pujols, una figura que impone respeto solo con entrar al clubhouse.
Luego vendrá el viaje a Santo Domingo, la noche del lunes dos, para enfrentar a los Tigres de Detroit en una serie de dos partidos entre el tres y el cuatro de febrero. Después, otra maleta rápida y regreso a Miami la noche del tres. El debut en el Clásico será el seis ante Nicaragua.
Así arranca una primavera que, como casi siempre, habla dominicano. Con ilusión, con trabajo temprano… y con la sensación de que algo grande se está cocinando.
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