Santiago volvió a latir al ritmo del carnaval. Y lo hizo en grande.
Este domingo, el Carnaval de Santiago 2026 inició oficialmente con un derroche de colorido que transformó el Parque Central en un escenario vibrante, casi mágico, donde la música, la sátira y la identidad santiaguera se mezclaron como una pintura viva en movimiento. Por segundo año consecutivo, el evento encontró en este espacio un punto de encuentro que, además de amplio, se siente seguro y organizado.
Desde temprano, familias completas comenzaron a ocupar cada rincón del parque. Niños con los ojos bien abiertos, adultos buscando la mejor vista, vendedores ambulantes recorriendo el área… la verdad es que el ambiente se sentía distinto, como cuando la ciudad sabe que está celebrando algo que le pertenece.
Las comparsas no tardaron en tomar el protagonismo. Ucacosan, FUCSA, Bloque Independiente, UCASA, Puro Carnaval y Felecsa desplegaron trajes llamativos, máscaras imponentes y coreografías que arrancaron aplausos espontáneos. Este año se notó —y mucho— el nivel de creatividad y cuidado en cada detalle. No fue solo un desfile; fue una puesta en escena pensada para sorprender.
Y es que el carnaval santiaguero no es solo una fiesta, es una declaración de identidad. Cada lechón, cada disfraz cargado de sátira, cada gesto exagerado tiene historia. Es como si la ciudad se mirara en un espejo colorido y dijera: “Esto somos”.
Uno de los momentos más simbólicos fue la participación del rey lechón, José Castillo, y la reina del carnaval, Stefany Guzmán. Ambos recorrieron el circuito en un vehículo clásico que evocaba otros tiempos, recordando que, aunque el carnaval evoluciona, sus raíces siguen intactas.
En cuanto a innovaciones, la edición 2026 trajo novedades que refrescan la experiencia sin romper con la tradición. La integración del Roco Tren llamó poderosamente la atención, desfilando junto a artesanos y personalidades invitadas, sumando dinamismo al recorrido. Además, se percibe una organización más estructurada, con espacios bien delimitados y una logística que permitió que el público disfrutara sin contratiempos. El respaldo de aliados estratégicos como la Cervecería Nacional Dominicana también fortalece el montaje, que este año luce más ambicioso.
El alcalde de Santiago, al referirse a la apertura, subrayó que trasladar el carnaval al Parque Central responde a una visión clara de ciudad: orden, seguridad y mayor visibilidad para las comparsas.
“Esta fue una decisión pensada como parte de una visión de ciudad y de carnaval: traerlo a un ambiente seguro, controlado y bien planificado, a la altura de Santiago. El montaje que se ve aquí es majestuoso, espectacular y seguro; por más que yo lo explique, siempre me quedaré corto, porque los hechos son los que hablan”, expresó.
Además, extendió una invitación abierta a las familias del Cibao, del país y del mundo, asegurando que encontrarán un espacio preparado para disfrutar sin preocupaciones.
El Carnaval de Santiago continuará los próximos fines de semana hasta el 1 de marzo. Y si este arranque sirve de termómetro, lo que viene promete aún más emociones. Porque cuando Santiago celebra, no lo hace a medias. Lo hace con todo el corazón, con toda su historia… y con un colorido que simplemente no se puede ignorar.
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