Washington, 12 ene (Prensa Latina) Los demócratas prevén hoy una votación en la Cámara de Representantes para pedir formalmente al vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que invoque la Enmienda 25 de la Constitución y saque del poder al mandatario Donald Trump.

Los republicanos se opusieron el lunes a aprobar por unanimidad una resolución que pedía a Pence declarar a Trump ‘incapaz de ejecutar las funciones de su cargo y que ejerciera inmediatamente sus facultades como presidente en funciones’.

Los legisladores del partido azul presentaron la víspera un artículo de acusación contra el gobernante por su papel en enardecer a una turba que atacó el Capitolio el pasado 6 de enero y pretenden que Pence decida destituirlo por esa causa, una medida que expertos califican de poco probable.

Según señala este martes el diario The New York Times, si el vicemandatario no lo despoja del poder primero, los demócratas de la Cámara Baja tienen prevista otra votación mañana para acusar al jefe de la Casa Blanca de ‘incitar a la violencia contra el gobierno de Estados Unidos’.

Al final de la semana pasada trascendió que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi y el liderazgo de la agrupación azul buscaban la forma de acusar este lunes a Trump por ‘incitar una insurrección’, lo que desataría el proceso para el llamado impeachment o juicio político.

El asunto es delicado para los demócratas pues un proceso legal supondría lastrar las prioridades legislativas del gobierno de Biden, quien planea enviarlas al Congreso de inmediato para enfrentar a la pandemia, reavivar la economía y lograr la confirmación de su gabinete, entre otras acciones.

Debe leer  Biden planea revertir las medidas migratorias de Trump

Estos planes de enjuiciamiento obstaculizan los esfuerzos del mandatario electo para que su equipo de gobierno comience a funcionar, y que el Partido Demócrata esté listo para controlar la Casa Blanca y el Congreso por primera vez desde 2010, señala este martes el diario The Hill.

Biden señaló claramente que no se interpondría en el proceso de impeachment, y espera que los legisladores puedan ‘bifurcar’ los procedimientos en la Cámara Alta, de modo que la mitad de cada día se dedique al juicio y la otra a la confirmación de sus nominados.

A medida que avanzaba la campaña de acusación, las autoridades federales de aplicación de la ley aceleraron los esfuerzos para fortalecer la seguridad en el Capitolio antes de la toma de posesión del presidente electo el 20 de enero.

Existen planes para desplegar hasta 15 mil soldados de la Guardia Nacional y establecer una zona de amortiguación de varias capas alrededor del edificio para el miércoles, justo cuando los legisladores debatirán y votarán sobre el juicio político a Trump, pues está prevista una ola de protestas en las capitales de los 50 estados y Washington D.C. en los días previos y durante el acto de inauguración.