Ha pasado un año, pero en la memoria de muchos dominicanos el tiempo parece haberse detenido. Este miércoles 8 de abril se cumple el primer aniversario del colapso del techo de la discoteca Jet Set, una tragedia que dejó 236 personas fallecidas, más de 180 heridas y a cientos de familias marcadas por una ausencia que aún duele.
En medio de los actos conmemorativos organizados para recordar a las víctimas, familiares vuelven a alzar la voz. No solo para honrar a quienes ya no están, sino también para exigir respuestas. Porque la verdad es que, a 365 días del suceso, el reclamo de justicia sigue siendo tan fuerte como aquella madrugada.
La Alcaldía del Distrito Nacional (ADN) y el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) informaron que el área donde ocurrió el siniestro permanece clausurada. Además, se han dispuesto restricciones en el tránsito para facilitar las actividades de conmemoración y garantizar la seguridad en la zona.
Desde este martes 7 de abril, a partir de las 9:00 de la mañana, y hasta el jueves 9 al mediodía, se mantiene un cierre parcial de la avenida Independencia, específicamente en el tramo comprendido entre la calle San Juan Bautista y la avenida Núñez de Cáceres. En el lugar, agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) controlan el flujo vehicular, mientras unidades policiales custodian el perímetro.
El espacio, que desde la tragedia permanece bajo vigilancia, ha sido acondicionado para los actos. Carpas, una tarima, áreas para prensa y baños móviles forman parte del montaje. Sin embargo, más allá de la logística, lo que domina el ambiente es el recogimiento.
La acera frente al lugar se ha convertido en un altar improvisado. Velas, flores y fotografías recuerdan que detrás de las cifras hay historias, nombres, vidas.
El desplome ocurrió el 8 de abril de 2025, durante un concierto del merenguero Rubby Pérez, con unas 500 personas presentes. Según los informes, una falla estructural provocó el colapso del techo en cuestión de segundos, dando lugar a lo que se considera la peor tragedia no natural en la historia reciente de la República Dominicana.
Las secuelas van más allá de los heridos. De acuerdo con datos oficiales, 174 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia del suceso, una realidad que continúa impactando a familias enteras.
Las actividades conmemorativas iniciaron la noche de este martes con una vigilia y encendido de velas a las 10:00 p.m., las cuales serán apagadas a las 12:44 a.m., hora exacta en que ocurrió la tragedia. Para este miércoles, se han programado dos misas: una a las 10:00 de la mañana y otra a las 5:00 de la tarde, ambas con vestimenta blanca como símbolo de respeto y memoria.
A un año del hecho, el lugar permanece cerrado al público, mientras las autoridades continúan evaluando los pasos a seguir con el inmueble.
Pero más allá de los actos, de las velas y del silencio, hay una constante que no cambia: el reclamo de justicia.
Porque para muchos, el duelo aún no termina.
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